MODERADOR RICH DUBEK: Muchas gracias. Y en el lado a favor de la 113 está Lucy Morrow Caldwell, Coordinadora de la Campaña de Salve Nuestra Boleta Electoral Secreta Arizona “Save Our Secret Ballot Arizona”.
SRA. LUCY MORROW CALDWELL: Gracias. El Presidente Obama y los Demócratas están trabajando ahora mismo para cambiar fundamentalmente la manera en la cual se sindicalizan las tiendas. La meta de “Save Our Secret Ballot” es la de asegurar que su plan nunca entre en vigor en Arizona.
Actualmente, cuando los Sindicatos desean organizar a un negocio, tienen qué recabar las firmas del 30 por ciento de los empleados. Después hay una campaña en la cual el Sindicato y la compañía tienen la oportunidad de presentar su caso. Después hay una votación. Los trabajadores llegan a votar sobre si quieren o no sindicalizarse, y sus boletas electorales son secretas. Un sistema muy bueno.
Pero los jefes sindicales desean eliminar los derechos de los trabajadores a boletas electorales secretas. En lugar de eso, quieren poder ir directamente a los hogares de los trabajadores, tal vez por las noches o en fines de semana, y usar tácticas para persuadirlos de firmar las tarjetas sindicales.
Están proponiendo una ley en la cual si la mitad de los empleados firman las tarjetas sindicales, la compañía se sindicaliza inmediatamente. Sin campaña, sin elección, por supuesto sin boleta electoral secreta.
Estas nuevas reglas aplicarían a negocios con tan pocos como 10 empleados. Si usted cree que la recuperación económica es lenta ahora, imagínese qué tan lenta sería si los sindicatos se salen con la suya.
Un hombre de negocios con nueve empleados y pensando en contratar a ese décimo, tendría que sopesar la ventaja de crecer un negocio contra la desventaja de tener su negocio sindicalizado de la noche a la mañana.
¿Por qué quieren los jefes sindicales esto? La membresía ha disminuido en años recientes, pero si esta norma se aprueba, pronostican que su membresía sindical se triplicará, lo cual aumentará de manera importante su financiamiento para el activismo político.
Yo apostaría que mi oponente les va a decir que la Proposición 113 está claramente inclinada hacia permitir la intimidación del empleador. Pero si es a la intimidación a lo que usted le teme, ¿por qué no desear una boleta electoral secreta? La intimidación a los empleados está mal. Está mal cuando viene del patrón, del empleado y del jefe del sindicato.
Pero con la boleta electoral secreta, usted, el trabajador, es el jefe. Esa es probablemente la razón por la que una y otra vez este asunto obtiene las más altas votaciones entre hogares sindicales. Nadie está más consciente de la intimidación de los sindicatos que los miembros de los sindicatos. Ellos no quieren eliminar la boleta electoral secreta. Son los patrones privilegiados de los sindicatos quienes quieren hacerlo.
Todo lo que hace la 113 es asegurar que los trabajadores tengan una boleta electoral secreta donde no pueda haber intimidación. Cuando usted vota por medio de una boleta electoral secreta, usted no puede ser intimidado. Protejamos eso.
Mi oponente esta noche es un defensor desde hace mucho tiempo de las elecciones limpias, y por ello preguntaría, ¿qué es más limpio que una boleta electoral secreta? Vote sí a la Proposición 113 y salve los derechos de los trabajadores. |